Viajes Aven
Si solo tienes 2 días para visitar Londres, no te preocupes, porque con una buena organización da tiempo a ver muchos de sus lugares más importantes. La capital británica es enorme, pero también muy agradecida para el viajero, ya que combina monumentos, barrios con personalidad propia, parques preciosos y zonas comerciales muy diferentes entre sí. En este itinerario te mostramos una ruta realista para aprovechar al máximo tu visita, viendo lo más emblemático sin ir a la carrera y disfrutando del ambiente único de una de las ciudades más fascinantes de Europa.

Moneda
En Reino Unido se utiliza la libra esterlina. Hoy en día puedes pagar con tarjeta en casi todos los sitios, incluso en transporte, restaurantes y la mayoría de tiendas, por lo que no es imprescindible llevar mucho efectivo. Aun así, sí recomendamos llevar algo de dinero encima para mercados o puestos concretos, especialmente en zonas como Camden Town. Nunca se sabe cuándo te vas a encontrar con alguna compra improvisada o algún local que solo acepte efectivo.
Día 1
London Eye
El London Eye es uno de los grandes iconos de la ciudad y una de las mejores formas de empezar la ruta. Esta enorme noria situada junto al río Támesis ofrece unas vistas espectaculares de Londres, permitiéndote contemplar desde arriba lugares como el Big Ben o el Parlamento. Tanto de día como de noche merece la pena, aunque iluminada tiene un encanto especial. Es una visita muy recomendable si te apetece tener una primera panorámica de la ciudad y empezar el viaje por todo lo alto.
Big Ben
A pocos metros del London Eye se encuentra el Big Ben, uno de los símbolos más famosos y reconocibles de Londres. Su presencia junto al Parlamento hace que esta zona sea una de las más impresionantes de la ciudad, incluso aunque haya andamios o esté en obras, como nos pasó a nosotros. Aun así, sigue siendo una parada obligatoria y uno de esos lugares que hay que ver sí o sí. Es también uno de los mejores puntos para empezar a sentir de verdad que estás en Londres.
Abadía de Westminster
La Abadía de Westminster es uno de los edificios más importantes del país y una visita imprescindible en esta zona. Su arquitectura gótica impresiona muchísimo y, además, es un lugar cargado de historia, ya que aquí se celebran coronaciones, bodas reales y descansan personajes fundamentales del Reino Unido. Está muy cerca del Big Ben, por lo que encaja perfectamente dentro de la ruta. Es una de esas visitas que combinan belleza, historia y ese aire solemne que tienen los grandes monumentos.
St James’s Park
Este parque real es uno de los más bonitos y agradables de Londres, ideal para hacer una pequeña pausa durante la ruta. Además de sus caminos, lago y ambiente tranquilo, tiene un valor añadido muy importante: desde aquí puedes acercarte fácilmente al Palacio de Buckingham. Si coincide con la hora, también es una muy buena zona para intentar ver el famoso cambio de guardia. Es un lugar perfecto para descansar un rato y disfrutar de una cara más verde y elegante de la ciudad.
The Shard y Sky Garden
Si quieres ver Londres desde las alturas, aquí tienes dos de las mejores opciones. The Shard es uno de los rascacielos más altos de Europa y ofrece unas vistas impresionantes, mientras que el Sky Garden combina mirador con un enorme jardín interior muy llamativo. Los dos merecen la pena, aunque el segundo tiene la ventaja de ser gratuito si reservas con tiempo. Sea cual sea tu elección, subir a uno de estos miradores es una experiencia muy recomendable para entender la magnitud de Londres.
Hays Galleria
Hays Galleria es una parada curiosa y diferente dentro de la ruta, perfecta para cambiar un poco de ambiente. Se trata de unos antiguos almacenes reconvertidos en galería comercial, con restaurantes, tiendas y una estructura bastante bonita. Además, en esta zona encontrarás las típicas cabinas rojas londinenses, ideales para sacar la clásica foto del viaje. No es uno de los grandes imprescindibles, pero sí un rincón agradable y muy fotogénico.
Tower Bridge
El Tower Bridge es uno de los puentes más famosos del mundo y uno de los lugares más impresionantes de Londres. Pasear por él y verlo de cerca es una experiencia obligatoria, ya que su estructura y su ubicación junto al Támesis crean una de las estampas más icónicas de la ciudad. Además, toda la zona de alrededor es muy buena para hacer fotos y disfrutar del ambiente. Justo al lado se encuentra también la Torre de Londres, lo que convierte esta parte de la ciudad en una de las más potentes del itinerario.
Millennium Bridge
El Millennium Bridge es un puente peatonal moderno que conecta muy bien con la zona de la Catedral de San Pablo. Es conocido por aparecer en varias películas y ofrece una perspectiva distinta del Támesis y del skyline de Londres. El paseo es corto, pero merece la pena por las vistas y por el contraste entre arquitectura moderna e histórica. Es una parada sencilla, pero muy agradecida dentro de la ruta del primer día.
Día 2
Oxford Street
Oxford Street es una de las calles comerciales más famosas de Europa y un lugar que siempre tiene muchísimo ambiente. Aquí encontrarás una gran variedad de tiendas, desde marcas conocidas a nivel mundial hasta otras más exclusivas, por lo que es un sitio perfecto tanto para comprar como para simplemente pasear. Muy cerca también está Hamleys, una de las jugueterías más famosas del mundo. Es una zona muy viva y una parada muy lógica en cualquier ruta por Londres.
The Soho
El barrio de Soho es una de las zonas con más personalidad de Londres, lleno de restaurantes, bares, teatros y locales con muchísimo ambiente. Es un sitio perfecto para caminar sin rumbo fijo y dejarte llevar un poco por la ciudad, especialmente si te gusta mezclar turismo con zonas más vivas y auténticas. De camino también puedes pasar por Liberty London, uno de los edificios más bonitos y llamativos de esta parte de la ciudad. Soho es, sin duda, uno de esos barrios que apetece disfrutar con calma.
Chinatown
Chinatown es uno de los rincones más llamativos y diferentes de Londres. Sus farolillos, su ambiente y la gran cantidad de restaurantes asiáticos hacen que sea una parada muy interesante dentro del segundo día. Es una zona pequeña, pero con mucho encanto y bastante vida a cualquier hora. La famosa puerta de entrada es uno de los puntos que no te puedes perder, ya que es uno de los símbolos más reconocibles del barrio.

Piccadilly Circus
Piccadilly Circus es una de las plazas más famosas de Londres y uno de los lugares con más ambiente de la ciudad. Sus grandes pantallas luminosas hacen que, por un momento, recuerde un poco a otras grandes ciudades como Nueva York. Es una parada rápida, pero muy recomendable, ya que forma parte de esa imagen clásica de Londres que todos tenemos en la cabeza. Además, la fuente de Eros añade un toque muy reconocible al conjunto.
Trafalgar Square
Trafalgar Square es otra de las plazas imprescindibles de Londres y uno de los grandes puntos de encuentro de la ciudad. Suele estar llena de gente, eventos y bastante movimiento, lo que le da mucho ambiente en cualquier momento del día. Aquí también se encuentra la National Gallery, uno de los museos más importantes de Londres. Es una muy buena zona para parar un rato, hacer fotos y seguir la ruta con calma.
Camden Town
Camden Town es, para mucha gente, uno de los barrios más especiales de Londres, y la verdad es que no nos extraña nada. Su ambiente alternativo, sus tiendas, su mercado y la decoración exterior de muchos locales hacen que sea una zona totalmente distinta al resto de la ciudad. Aquí puedes pasar horas paseando entre puestos de comida, ropa, recuerdos y tiendas muy originales. Es un sitio perfecto para terminar el viaje por todo lo alto, disfrutando de una de las zonas con más personalidad de Londres.
Alojamiento en Londres
Elegir bien dónde alojarse en Londres es clave, ya que es una ciudad enorme y moverse puede llevar bastante tiempo si no estás bien ubicado. Nuestra recomendación es buscar alojamiento cerca de una estación de metro, ya que esto te permitirá desplazarte fácilmente a cualquier punto turístico sin perder tiempo. En nuestro caso nos alojamos en el Hotel OYO Epsilon Stratford, una opción bien conectada situada a pocos minutos andando del metro de Stratford, lo que nos permitió movernos fácilmente por toda la ciudad sin estar en pleno centro. Las mejores zonas para alojarse son Westminster, Covent Garden o Soho si buscas estar en pleno centro, aunque también hay opciones más económicas en zonas como Stratford o alrededores bien conectados. Londres no es una ciudad barata, pero ajustando la ubicación y reservando con antelación puedes encontrar muy buenas opciones calidad-precio.
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Mapa de Londres
En este mapa puedes ver todos los puntos incluidos en el itinerario para organizar mejor la ruta y optimizar al máximo los desplazamientos. Londres es una ciudad enorme, así que llevar el recorrido claro desde el principio ayuda muchísimo a aprovechar el tiempo.
Nuestro consejo final
Si organizas bien tu ruta, en 2 días puedes ver lo más importante de Londres sin problema y sin sentir que te dejas lo imprescindible. Nuestra recomendación es madrugar, agrupar bien las zonas para no perder tiempo en desplazamientos y aprovechar el metro para moverte rápido entre puntos clave. Si quieres seguir ampliando tu viaje puedes ver nuestra guía de qué ver en Londres, o continuar con los itinerarios de Londres en 3 días y Londres en 4 días, donde añadimos más zonas y experiencias. Además, te recomendamos echar un vistazo a las mejores actividades y excursiones en Londres para completar tu viaje con experiencias diferentes.
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